El lujo de Portugal
Bastante chico para manejarlo, bastante viejo para sorprender.
Portugal cabe entero en un viaje sin vuelos internos, que en Europa es raro. De Lisboa a Oporto son tres horas de tren, y en medio están el Duero y Sintra. Lo que sorprende es lo poco que se parece a España: la comida, la música y hasta la forma de tratar al visitante son otra cosa, y quien llega esperando una versión menor del vecino se lleva un golpe agradable.
- Días sugeridos
- 8-11


